Caminábamos tan tranquilos por la calle cuando de golpe hemos visto a una japonesa vestida muy provocativa andar por la otra acera y no hemos dudado en pararla para charlar con ella y convencerla con dinero de que se venga a nuestro apartamento para hacernos un striptease y ponernos la polla muy dura antes de terminar sintiendo nuestro rabo empalmado dentro de su coño peludo.



